Friday, December 16, 2005

Me quedé quieto.
Esperaba.
¿Por qué el silencio se escucha?
¿Por qué la soledad se palpa?
Hacia frió o yo tiritaba, que no sé muy bien,
pero seguí mirando al frente por miedo a convertirme en estatua de sal.
¿Por qué los años pasan sin hacer ruido?
¿Por qué cuando me miro a un espejo
no veo mi cara, y sin embargo existo o creo existir?
– que tampoco sé muy bien que es lo cierto.
Sólo sé que siempre me quedo quieto y sin hacer ruido, intentando engañar al tiempo,
y confundir, con mi quietud, a la soledad; y amagar el sentimiento de mi nada sin ti.
Y si tú no estás ¿por que me empeño en acallar el ruido distorsionado de lo absurdo, que es estar?
¿Por qué cuando me pregunto nunca encuentro una respuestas?
¿Por qué cierro la mano, ambicioso, si me contento, pobre de mí, con acariciar el aire que tú has despreciado antes, respirando?
Aturdido,
me quedé quieto una vez más,
taché las palabras que sobraban
y sólo me quedó esto, lo que está escrito.
Me quede quieto y sin esperanza.
Esperaba.

2 Comments:

Blogger Iurema said...

a veces he sentido eso de manera muy intensa. tanto que incluso me da miedo.

me ha gustado este post porque lo has escrito tal cual yo lo he vivido alguna vez (quizá por diferentes motivos a los tuyos, pero era eso, en definitiva). pero me sigue dando inseguridad, miedo. no sé

por cierto, felicidades por el blog

3:23 PM  
Blogger argamenon said...

"iurema" Gracias por devolverme la esparanza. No te preocupes, lo importante en sentir, amar, tener miedio o no, en resumidas cuentas: ¡sentir! Lo demas son fuegos fatuos. Gracias, gracias, y gracias por tus palabras. La verdad es que siendo lo que soy, "pura casualiudad", pensaba borrarme y no lo voy a hacer, por el momento. Gracias una vez más.

8:12 AM  

Post a Comment

<< Home