¡Es Navidad! Si, ya lo sé, pero que más da. Mañana será otro día que es lo que cuenta, y ya es suficiente razón para sonreír aunque no me salga del alma.
-- Felicidades a ti, que creo soy yo.
Yo, que ere tú: -- ¡Gracias! No sé bien por qué, pero gracias.
-- ¿Quizás por la esperanza?
-- Si, por supuesto. ¿Hay alguna razón mejor?
-- Felicidades a ti, que creo soy yo.
Yo, que ere tú: -- ¡Gracias! No sé bien por qué, pero gracias.
-- ¿Quizás por la esperanza?
-- Si, por supuesto. ¿Hay alguna razón mejor?
